La Kriptonita del aprendizaje corporativo

Ponte en situación, ¿cuántas veces hemos asistido a formaciones presenciales u online, en formatos de unas horas o varios días? Al salir del aula, tenemos la sensación de haber aprovechado al máximo la formación. Salimos dispuestos a “comernos el mundo” aplicando todo lo que hemos aprendido. Sin embargo, pasados unos días, cuando intentamos tirar de memoria para poner en práctica lo que hemos aprendido, nos preguntamos con estupor ¿dónde está todo aquello que aprendí? ¡En el olvido! El olvido es la kriptonita del aprendizaje.

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“El olvido es la kriptonita del aprendizaje”

Los humanos no nos diferenciamos demasiado de Dory, entrañable pez de Buscando a Nemo. ¡Y es que nuestro cerebro está programado para olvidar! ¿te imaginas recordar absolutamente todo lo que nuestro cerebro procesa por nimio que sea? Esa patología recibe el nombre de hipermnesia y es algo que no desearías ni a tu peor enemigo.

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” Nuestro cerebro está programado para olvidar, no para recordar. Por tanto debemos entender cómo funciona el recuerdo para lograr un mejor aprendizaje”

Pero volvamos con el tema de hoy, el olvido…

El psicólogo alemán Herman Ebbinghaus, pionero en la investigación de la retención y el aprendizaje, desarrolló la Teoría de la Curva del Olvido (1885). Durante sus experimentos descubrió que, sin ningún refuerzo o conexión con el conocimiento previo, la información se olvida rápidamente: el 56% en una hora, el 66% al cabo de un día y el 75% después de 6 días.

Curva del olvido

“El 75% de lo que tus empleados aprendan lo olvidarán en una semana”

¡Imaginad la situación! Tras invertir en un curso de alta calidad y movilizar al personal para que asista, en una semana los trabajadores apenas recordarán un 25% de la información adquirida.

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El ROI de tu formación se evapora a la misma velocidad a la que el conocimiento desaparece del cerebro del empleado.

Exasperante, ¿verdad?

¿Cómo luchamos contra el olvido?

La solución pasa por adoptar nuevos sistemas de formación que nos permitan reforzar la retención, a través modelos de aprendizaje espaciado y procesos de refuerzo en el tiempo que faciliten la “recuperación” de esa información que está “condenada” al olvido.

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Para optimizar el aprendizaje de los trabajadores te propongo sustituir (o complementar) las formaciones que aglutinan muchos conceptos y contenidos en pocas horas por un modelo de microformación en la que puedan aprender en pequeñas dosis utilizando un tiempo total mayor (posiblemente varios días) pero el mismo tiempo útil o incluso menos.

Aprendizaje espaciado + Refuerzo = Retención a largo plazo

De manera complementaria, tenemos que preparar acciones formativas de refuerzo de los conceptos aprendidos para asegurar que la retención a largo plazo. En ocasiones estas formaciones de refuerzo hay que realizarlas en las siguientes semanas de la formación principal y otras veces tenemos que espaciarlas más. Esto dependerá de muchos factores sobre los contenidos a trasladar a nuestros equipos.

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Otros conceptos como la intercalación de contenidos, storytelling, emociones o el uso de imágenes para el refuerzo del aprendizaje también ayudarán a reducir el olvido de los conceptos aprendidos, pero eso será motivo de otro post.

Y ahora viene el debate. ¿crees que la formación tradicional se ha diseñado teniendo en cuenta la forma en la que el cerebro aprende? ¿la formación online “multimedia” crees que ayuda a una mejor adquisición del aprendizaje?